Dime si te pasa algo así:

Poco a poco te has dado cuenta de todas las ventajas y beneficios que tiene comer alimentos saludables. Has descubierto los “Super Foods” (Super Alimentos) ya eres íntima amiga del marchante de tu tienda orgánica. Has procurado eliminar de tu vida todos los alimentos procesados, refinados y tóxicos.

Pero… cuando a la hora de la comida, pides que a tu platillo le quiten el queso y que tu limonada te la sirvan sin azúcar, todos te voltean a ver con cara de “esta está loca” o pelan los ojos.

Peor aún, llegas feliz a la comida familiar y te dicen que hay hamburguesas, pero que no te preocupes, porque para ti hay pasto y el jardín está lleno de hojas.

Tus amigos te alucinan porque no haces otra cosa más que hablar de lo malo que es el jarabe de alta fructuosa y ellos sólo piensan que finalmente decidiste irte a vivir de hippie a una comuna.

¿Te suena familiar?

Que te puedo decir,  en algunas ocasiones sigo siendo blanco de burlas y los Bullers Omnívoros, (esos que comen de todo lo que venden en el super y se dedican a hacer bulling a los inocentes y delicados porristas de la salud como yo) no me dejan en paz.

Y lo que es peor, toda esa gente que está en contra de nuestro estilo de vida o nuestras opciones, es en su mayoría, nuestra familia más cercana o nuestros mejores amigos. Porque obvio, esto hay que decirlo, son los primero a los que queremos ayudar y hacerlos entender que van camino a la perdición, jajajaja, está bien, exageré.

En fin, después de ya un tiempito de pasar por esto, he ido aprendiendo a bajarle la intensidad a mis comentarios saludables y a enseñar con el ejemplo. Y mi querido y muy jugoso lector, ésta es la mejor forma de ayudar e influenciar a tu gente: EL EJEMPLO.

Cuando la gente me comenta me veo muy sana y llena de vida:

Es entonces cuando saco mi “elevator speech” o sea, mi discurso rápido de introducción y les comento la razón de que me vea así: Debido al estilo de vida tan saludable y feliz que llevo.

Cuando mis amigos me ven llegar a la pachanga con un recipiente gigantesco lleno de una ensalada fresca

Y sana, muy bien aderezada, rebosante de nueces crujientes y con un toque dulzón debido a los arándanos deshidratados. Se abalanzan sobre ella y aunque no me hacen ningún comentario al respecto, se la acaban.

¿Y mis comentarios sobre alimentación?

Los dejo caer como pregunta de maratón y no como afirmación o amenaza. Algo así como: ¿Sabían que es mucho mejor comer lechuga orejona que iceberg? Y si preguntan por qué, lo explico  o si no, ¿Han probado las verdolagas guisadas con salsa de tomatillo y arroz integral? (acompañado de un slurp!)

En resumen: 

  • La técnica está en comenzar poco a poco a explicarle a tu gente los beneficios de todos eso alimentos tan sanos, frescos, enteros y nutritivos que comes y la manera en que te hacen sentir. Has esto de una forma tranquila, relajada y no invasiva o impositiva.
  • Lleva a tus reuniones muestras de lo que comes, para que vean que en una reunioncita de amiguis se puede comer más que papas, cacahuates y refrescos.
  • Y cuando se trata de introducir estos alimentos a tu familia en el día a día, involúcrate en la cocina y comienza a preparar recetas deliciosas y nutritivas, para que hagan la transición pausadamente. Comienza a mezclar el arroz blanco con el integral, hasta que termines sirviendo 100% integral.
  • No les hagas un jugo o smoothie verde con cien mil vegetales diferentes. Empieza sólo con uno o dos y con más fruta, para que se acostumbren a los sabores de la verdura.

Y por último. Si no les gusta…

No les gusta! 

Es más importante vivir en armonía y disfrutar de la hora de la comida. Así que aprende a vivir con eso y respeta las opciones de los demás,  es parte de un estilo de vida más saludable.

Así que cuando veas al de enfrente meterse un taco de carne frita entre pecho y espalda, sonríe y dí SALUD!

Tienes algún consejo que te haya funcionado para ayudar a que tu gente haga la transición hacia una vida más saludable? Cuéntanos en los comentarios debajo y no se te olvide darle like!

Que tengas un día muy jugosito!

 

Foto de aquí

6 comments on “Quiero comer sano, pero mi familia no me apoya.”

    • Jajajaja, claro, es muy común que queramos cambiar los hábitos de nuestra gente. Pero la clave es hacerlo poco a poquito, sin imponer. Compartiendo información con fuentes confiables y haciendo tu especialidad: La comida! Yo así le he hecho, les doy probaditas de lo que hago y la mayoría de las veces pega 🙂

  1. Hace un tiempo fuimos con unos amigos a un restaurante italiano. Todos querían comer pastas y pizza y de postre tiramisú. Pensé que no encontraría nada para mí pero me equivoqué. Pedí unas verduras a la parrila y de postre una ensalada variadísima de frutas. Mis platos eran de un colorido que dejó a todos maravillados y dijeron que yo era la que mejor había comido. Les entró la comida sana por los ojos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *