Hace unos días fuí a cenar a un restaurante y moría de sed, así que pedí agua. Mientras estaba muy entrada en la plática, el mesero se acercó y me la sirvió en una copa muy amablemente.

Cuando me di cuenta, me estaba sirviendo de una botellita de plástico, que me dejó a un lado de la copa que acababa de llenar. NooooOOOOOOoooooooo!!!! Grité para mis adentros, ¡no una botella! ¿Y por qué, dirás tu, tanto drama por una botella de agua?

Bueno, pues hace años que dejé de comprar botellas de agua. Cuando estaba en la universidad y con el afán de “tomar más agua” siempre compraba botellas de un litro, que rellenaba algunas veces, según yo, para no gastar tanta botella, hasta que finalmente las tiraba, eso sí, al contenedor de basura reciclable.

Pero con el tiempo, me he dado cuenta, que aún a pesar de tirarlas a ese contenedor, estoy produciendo basura, que seamos realistas, por lo menos en mi pueblo, no siempre terminan reciclándose. Me puse a pensar en cuántas botellas al año tomaba y cuánta basura producía y de verdad, si llegaba a juntar mis kilitos de basura.

¿Qué necesidad tengo de usar botellas desechables? Cuando por una pequeña inversión puedo comprar una botella de acero inoxidable o de algún material más amigable, que me dure muchos años más y rellenarla con agua del filtro o de garrafón retornable cuando menos.

Tomar esta decisión me requirió de varios factores:

  • Compromiso: Realmente dar mi palabra de que evitaré que la flojera me gane y cargaré con mi botella todo el tiempo, en vez de irme por el camino fácil y comprar una botella en cualquier tienda cuando me gane la sed. Además, si algún día se me olvida, tomaré responsabilidad de mi olvido y me aguantaré un poco la sed hasta que vuelva a mi casa por mi botella. No siempre es posible, pero lo intento un 99% del tiempo.
  • Responsabilidad: El hecho de pensar, que mi mundo, mi tierra, mi medio ambiente (y el de todos) es cienmilmillones de veces más importante que mi pereza u olvido por no traer mi propia botella, requiere de un grado de madurez y también compromiso conmigo, la sociedad y mi querida tierra, que tanto me da.
  • Estar: Vivir en el momento, comprometerme, ser responsable y no vivir de manera superficial, donde no me pregunto, que pasará con esa insignificante botella de agua que utilizo cada día, ¿a dónde va? ¿cuántos años tarda en degradarse? ¿qué impacto tiene en el ecosistema? Y esto aplica también para las botellas de coca cola, empaques de comida chatarra y las cajetillas y “bachiches” de cigarros, para los que fuman y estar cambiando de ipod o celular cada año.

Por eso digo yo, basta, basta, BASTA de ser irresponsables y vivir la vida a la ligera. Vive en el presente, se responsable, comprométete contigo mism@

¿QUE PUEDES COMENZAR A HACER?

  1. Comienza por pedir tu agua en vaso cuando vayas a los restaurantes
  2. Cómprate una botella muy chic, eco-amigable y carga con ella a todos lados.
  3. Si compras productos envasados o dentro de algún tipo de recipiente, busca comprarlos a granel, o en tamaño grande, para no ir comprando de “a botellitas” y producir más basura.
  4. O mejor aún, evita comprar productos que vengan envasados, en realidad no son tan saludables y no los necesitas.
  5. Subele tres rayitas a tu esfuerzo y llévate bolsas o canastas al super.

Y aquí hago una pausa, pecando de que este blog se haga un poco largo, me gustaría compartirte que esto de las bolsas lo aprendí cuando vivía en San Miguel de Allende.

Yo me sentía la más ecofriendlly porque llegaba al súper con mi bolsita envirosac muy cuca. Pero de pronto, mientras compraba las verduras e iba tomando mis bolsitas de plástico para tomar los limones, los ejotes, las mandarinas, etc. me encantaba andar de metichola (o sea donde no me llaman) viendo el carrito de los gringos, que tanto abundan por allá y vaya sorpresa me llevé cuando pude notar que ninguno agarraba bolsitas de plástico, todo lo tomaban con las manos y lo ponían en su canasta y así lo dejaban en la caja. Me sentí muy mal por todas las bolsitas de plástico que he tomado en mi vida y contribuido a hacer más y más basura, así que nunca más, ahora hago lo mismo. Sí, es un poco molesto cuando llegas a la caja, pero básicamente en un año me ahorro unas 200 bolsitas de plástico al año, ¡increíble!¿verdad? Más todas las bolsas grandes que te ponen en la caja, otras 200 mas, así que más o menos me ahorro unas 400 bolsas de plástico al año. ¿Te apuntas?

La última vez que fui al mar de vacaciones, la playa era un verdadero asco, había muchísima basura por todos lados, muy desagradable. No sólo era basura de gente que andaba por ahí, es basura que llega de otras partes. Me fui con mi prima a caminar y recoger lo que podíamos y cada una juntó dos bolsas grandes, no creas que hicimos mucha diferencia. Muy triste.

Mientras tanto, te dejo con este video muy interesante y realista sobre el daño que estamos haciendo a nuestras bellezas naturales mexicanas.

Por favor comparte este post y ayuda a que más gente despierte y comience a dar sus pasitos hacia una tierra más limpia.

PD. Existen en el mercado muchos filtros de agua de excelente calidad como los nikken o los ablandadores de agua para mejorar su sabor. Investiga!

Foto de Aquí

5 comments on “Abre tus ojitos a la realidad.”

  1. Me encanto, justamente yo me molesto con los meseros y les exijo vaso de agua no botella. Mi experiencias han sido tan diversas pero las más comunes es que se molesten y me digan que no puedan, así que termino hablando con el gerente de que como cocinan si no tiene agua potable, y terminan dando me mi vaso de agua; aunque en otros lugares (muy pocos) me traen una jarra de agua y ni se molestan. Yo me acuerdo que hace pocos años, ibas a cualquier restaurante y te daban toda el agua que querías, fría y limpia, y que hasta en algunos llegabas y eso era lo que te servían de entrada. No dejemos de ofrecer un vaso de agua, somos el principal consumidor de agua embotella a nivel mundial, somos el principal productor de esta basura

    • Bravo Sofía! Necesitamos muchas, muchísimas más personas como tu, que levanten la voz y exigan.
      En realidad, servir agua nada más llegar a un restaurante, es parte del protocolo. Es sinónimo de hospitalidad y buen servicio.
      Creo que haces muy bien por hablar con el gerente, ojalá y más gente se animen a hacer lo mismo. Yo personalmente no he tenido problemas mayores con esto, pero si me he llevado “torciditas de boca” por parte de los meseros. Y en algunas ocasiónes, sin ningún tipo de reparo, saco directamente mi botella de agua y nunca me han dicho nada.
      Muchas gracias por compartir tu experiencia!

  2. Este articulo se me hace de vital importancia ya que podemos ayudar al ambiente con bastantes cosas como usar las menos bolsas de plastico en el super especialmente en las verduras, tambien cuando nos despachan el pescado y la carne pedirles que nos lo pongan en una bolsa de plastico y no en las charolitas que siempre nos lo ponen,tambien evitar que nos den bolsas en cualquier tiendita. Lara.

  3. Gracias Gaby por todo tu input, info e ideas! Me preocupan varios temas y sé que tenemos que ir poco a poco. El primero, obvio es que nosotros mismos tomemos cartas en el asunto, tratar de poner nuestro granito de arena. El segundo es plantear la idea a los comerciantes de productos envasados en plástico que, tienen todo el derecho de generar ingresos por lo que hacen, pero además de hacer sus empaques mas “ecologistas” porque se dan la vuelta y ocupan menos espacio, ocupar menos material, y estar invirtiendo en plantar 1 millón de mangles….etc. Podrían tener un mercado “cautivo” al repartir filtros de agua a restaurantes (lo vuelves operación impresoras = vendes el equipo y lo que remplazas cada x tiempo es el filtro). Los restaurantes pueden servir el agua de “marca” en unos bonitos vasos de vidrio con su logo, además de promocionar sus “buenas acciones” limpiando playas mexicanas e invertir en el reciclaje del PET todo plasmado en ellos. la pregunta ahora es: ¿cómo se lo hacemos saber?

    • Me encantan tus ideas Pau. Creo que primero, como consumidores debemos comenzar a EXIGIR productos reciclables o de bajo impacto ambiental. Si comenzamos a prescindir de ellos podemos sin duda comenzar a poner nuestro granito de arena. Como decía en artículo, yo personalmente trato de reducir lo más posible mi consumo de productos embotellados y en los restaurantes pido vasos de agua. Últimamente he visto como más y más gente hacen lo mismo.
      Por otra parte, existen muchas fundaciones que se dedican a estos temas, como por ejemplo sustenta punto com
      Otra cosa que puedes hacer es convertirte en portavoz, compartir y hablar con todas las personas que conoces sobre el impacto de las botellas e incentivarlas a que reduzcan su consumo.
      Creo que parte de la campaña del agua embotellada que está utilizando plástico reciclado, etc. tiene que ver con la exigencia del mercado hacia un consumo más sustentable.
      También puedes compartir el video de “Mahahual: Un paraíso no reciclable”
      Si tu o alguien más que lea estos comentarios tiene alguna otra idea, ¡bienvenida sea!

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