Debo admitir, que para algunas cosas soy extremadamente ordenada, como para el trabajo, por ejemplo. Para mi es súper importante que todo esté en su lugar y en orden, de otra forma no puedo trabajar.

Pero cuando se trata de mi cuarto… uuuuyyyyy, ahí si que no es ni remotamente igual. De alguna manera me relajo y permito que en mi “recinto sagrado” no haya orden. Sobre todo este último año.

Uno de mis objetivos, es mantener la disciplina, orden, constancia, etc. Quiero vivir en armonía y quiero sentirme en un ambiente relajado y seguro.

Así que el fin de semana pasado me puse a ordenar. En realidad, esto no hubiera sido posible sin la ayuda de mi amiga Cinthya.

La cosa está así: Hace un año me mude de mi casita de San Miguel de Allende, a casa de mis papás. Lo que quiere decir que todas las cosas que tenía en mi casa, tuve que meterlas dentro de mi cuarto en León, o por lo menos, la mayoría de mis cosas. Ya te imaginarás la cantidad de cosas que había por todos lados. Difícilmente quedaba espacio para circular.

Y así se quedaron. Normalmente tengo dividida mi ropa de invierno y verano. Guardo en una maleta la ropa y zapatos de la temporada contraria y así aprovecho el espacio. He hecho esto desde hace años, pero este año no y tenía todo revuelto. Encontrar que me iba a poner cada día era una verdadera tortura.

Además, el sólo hecho de pensar en ordenar, me causaba un alto impacto en la glándula de la flojera y colapsaba. Como dice mi sobrinita Regina, no, NO, NO yyyy NO!!!!!!

Así estaba mi clóset antes:

Clóset Antes

Pero llegó Cinthya al rescate.  Ella trabaja con la energía de las personas, ayuda a equilibrarla y a sanar problemas y enfermedades, por lo tanto, sabe de estas cosas. Me explicó que todas las cosas que guardamos, he incluso el polvo que se va acumulando, guarda energía, que puede llegar a afectarnos.

¡Así que manos a la obra! Sacamos todo del clóset, lo limpié y aspiré hasta la última mota de polvo. Separamos las cosas en tres: Tirar, regalar y conservar y después reasignamos lugares a todo de nuevo dentro del clóset. Además separé todo lo de verano y lo acomodamos dentro del clóset y se guardó aparte. Fue como hacer un exorcismo, jajajaja.

El contenido de mi clóset disminuyó en un 50%, ¡increíble! Ahora escoger que ponerme cada día es increíblemente fácil, no me quita tiempo y además, no me causa ningún tipo de conflicto.

Terminé agotada, pero feliz. Y aunque todavía me falta terminar con el resto de mi cuarto, lo iré haciendo por etapas, cuando tenga tiempo, pero no pasará de Febrero.

Así quedó después:

Después

Por cierto, no se ven los zapatos, pero quedaron super ordenados y muy a gusto, gracias a las técnicas de Cin. Les debo la foto.

¿La parte chusca? Mientras aspiraba la parte de arriba del clóset, se me cayó la aspiradora y todo su interior en el piso. Como funciona a base de agua, ya te imaginaras el mega-charco negro, lleno de todo tipo de “cosas” ¡guácala! jajajajaja. Pero rápidamente aspiré todo de nuevo y quedó como nuevo. ¡Casi me da un yuyu! (tamafat, ataque)

¿Y tú? ¿Ya hiciste tu limpieza de clóset-cuarto-cajones-librero? ¿Qué esperas? Si lo has hecho me encantaría saber cómo te sentiste. Comparte tu experiencia en los contactos.

¡Que tengas un día maravilloso y con mucho jugo!

3 comments on “Clóset Detox”

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