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Además de meditar, existe otra práctica muy interesante que nos ayuda a reconfortar nuestro espíritu, sentir satisfacción y llenar ese vacío que a veces tenemos dentro : Ayudar a los demás.

Descubre cómo puedes ofrecer tu ayuda y buscar alternativas para ayudar a los demás.

La parte más fácil es ayudar a otras personas en el día a día, desde algo tan básico como abrirle una puerta a alguien, ayudarlo con alguna tarea que no sabe cómo realizar o que no comprende, hasta colaborar con algún organismo de ayuda o una ONG (Organización no gubernamental).

Ayudar a los demás está en nuestros genes, pero con el tiempo y la presión social, muchas veces por vergüenza al qué dirán, o a perder algo preciado, no nos atrevemos a ofrecer ayuda.

Tómate un momento y recuerda alguna vez que hayas tenido un problema y de pronto, sin esperarlo, alguien acudió en tu ayuda.

¿Cómo te sentiste? Bien ¿verdad? Probablemente sentiste gratitud y alegría al ver que tu problema, tenía solución, que por cierto, son dos de las formas de cultivar la positividad.

Si recibir ayuda que necesitamos nos llena de alegría, otorgarla multiplica la sensación al doble. Es utilizar ese poder espiritual que tenemos, lleno de conocimiento, recursos y voluntad, con un fin positivo, práctico, de servicio.

Ayudar a otras personas además, mueve energía positiva por el mundo. Comienza a manifestarse un efecto cadena hacia otras personas y vuelve a ti.

Podemos comenzar con cosas pequeñitas. Proponte hacer un día de ayuda, en el que puedes empezar por abrir puertas, ayudar con paquetes, problemas, peticiones. En tu casa hacerle de cenar a alguien, ayudar con las compras, en fin, es muy fácil descubrir ocasiones en las que uno pueda ser útil.

Ahora, el siguiente paso es crecer más, ayudar a lo “grande” colaborar con una causa social.

ALGUNAS IDEAS:

  • Centros de Ayuda a la Mujer: Desgraciadamente la cultura de latino-americana ha enseñado hasta la fecha, que las mujeres somos inferiores y no merecemos las mismas consideraciones que muchos hombres. Esto se ve mucho sobre todo en estratos sociales más necesitados, donde el marido golpea a la mujer, la obliga a trabajar para mantener a la familia o simplemente no le otorga educación suficiente para enseñarle cómo superarse o evitar embarazos no deseados. Afortunadamente, existen centros de ayuda, donde ofrecen asesoría legal, moral, económica y les ayudan a encontrar recursos para salir adelante o superarse. Investiga en tu ciudad cuáles existen y colabora.
  • Visitar a los Ancianitos: Los asilos de ancianos están llenos de gente que vive muy sola, llena de anécdotas e historias divertidas y entretenidas. En algunos lugares necesitan incluso ayuda en otras áreas, investiga, pregunta.
  • Adopta a un Amigo: Existen cerca de 18 millones de perros callejeros en México, nuestra cultura nos ha enseñado a no tener respeto por los animalitos. Compramos un perrito o gatito y después de ver que no sabemos cómo educarlo o cuidarlo, nos deshacemos de él echándolo a la calle y dejándolo desamparado, donde corre el riesgo de morir atropellado o comienza a reproducirse y contraer enfermedades. Cada ciudad tiene uno o varios centros de adopción, infórmate. Si no puedes tener una mascota, siempre puedes ofrecer tu ayuda para pasearlos, ayudar en los eventos de adopción, promocionarlos, dar donativos, etc.
  • Orfanatos y guarderías infantiles: Estos centros no solamente tiene niños y niñas sin papás, en ocasiones los tienen, pero simplemente no pueden o no quieren hacerse cargo de ellos. Estos lugares siempre necesitan ayuda, ropa, donativos, alimentos, etc. Con una llamada puedes informarte sobre formas de ayuda.
  • Iglesias: La mayoría de las iglesias o centros religiosos, tienen programas de ayuda a personas más necesitadas, acércate a preguntar.
  • Ecología: Ayudar a plantar árboles, limpiar bosques, ríos, dar clases de reciclaje y medio ambiente. No necesitas forzosamente colaborar con un organismo para hacer estas cosas. Puedes empezar por tu casa y tus hábitos e inspirar a otras personas por medio de facebook para que hagan lo mismo. Claro que también puedes hacerlo a lo grande y buscar organismos de acción social.

En fin, existen muchísimas formas más de ayudar, ir a visitar enfermos a los hospitales, organizar colectas. etc.

Te recomiendo que antes de hablar, te hagas varias preguntas: ¿Qué cualidades, fortalezas y conocimientos tengo yo, que puedan servirle a un organismo de ayuda.  Soy abogado y puedo ofrecer asesoría legal, soy diseñador y puedo ofrecerme a mejorar toda su imagen corporativa o simplemente puedo hacer ejercicio mientras paseo a un perrito.

Tomar la decisión de ayudar a otras personas a lo grande es difícil, porque sacrificamos tiempo, dinero, recursos. Pero la satisfacción que da colaborar con este tipo de causas, no te la dará la mejor meditación, ni la clase de yoga perfecta.

¿Qué esperas para salir a ayudar?

“Conforme vas creciendo, te das cuenta de que tienes dos manos, una para ayudarte a ti mismo y otra para ayudar a los demás”

-Audrey Hepburn

Si tienes un organismo o centro de ayuda, escríbeme un mail con la información y la publicaré en la página de facebook para que otras personas la conozcan y puedan ofrecer su ayuda.

Foto de aquí

4 comments on “Ayudar a los demás”

  1. bravo Gaby:
    leo y leo cada idea que propones para desarrollar cada día y puedo constatar con mi yo interior que son de lo mas coherentes y practicas. Hoy en dia nadie te regala herranientas para el espiritu, solamente te muestran el lado gris de la vida. Sigue Gaby, sigue, te agradezco tu esfuerzo por contactar la parte positiva y brillante que todos llevamos dentro
    Tu padre

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