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Si quieres sentirte así, tienes en tí el poder para hacerlo. Te compartiré dos técnicas increíbles para lograrlo.

 

El estado normal de las personas debería ser este:

Sentirte feliz y con dicha, casi todo el tiempo. Disfrutar de cada momento cada instante. Estar en el momento presente. Apreciar todos los sucesos del día, buenos o malos. Los problemas no afectan, ni estresan.

Sentir amor y cariño la mayor parte del tiempo, por tu familia, colegas, amigos y sobre todo por ti mismo.

Levantarse por la mañana descansado, feliz de comenzar un nuevo día.  Sentir energía durante todo el día y finalmente irse a la cama cansado y feliz, satisfecho por un día excelente donde se cumplieron la mayoría de los objetivos.

Sentirte ligera o ligero, que tu pecho, tu estómago y tu cabeza están libres, felices y sonrientes.

 

Y yo te pregunto ¿Es tu vida así?

Si la respuesta es afirmativa, te felicito, pero si la respuesta es negativa, no, cero, casi nunca, entonces quizás haya algún ajuste que hacer.

En mi caso, hoy por hoy, me siento así, feliz, ligera y que el mundo es un lugar maravilloso. No me malinterpretes, estoy consciente de que no todo es color de rosa y que existen los problemas, la diferencia es que aprendí a perdonar, a dejar atrás mi carga emocional negativa.

Un día me cansé y decidí poner cartas en el asunto, me detuve y pensé: Lo que más deseo en esta vida es ser libre. No hay nada más que quiera en este mundo que ser feliz,  ser libre de odio, furia, rencor, tristeza, baja autoestima, etc., etc., etc.

He trabajado mucho en eso y ahora que lo he logrado, quiero compartirte el mejor regalo que me hice a mi misma: El perdón.

 

LA RAÍZ

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La mayoría de las personas vamos por la vida cargando situaciones emocionales negativas, experiencias, momentos, palabras horribles que alguien nos ocasionó o dijo y nosotros no supimos cómo afrontar la situación, lo compramos, lo creímos y fuimos creciendo y viviendo con eso y ahora, muchas veces, dictan nuestro día a día.

Quizás no vayas por ahí pensando conscientemente: Mi papá me pegaba de niño y por eso soy tan explosivo o mis amigos no me juntaron y por eso tengo problemas para relacionarme. Pero tu mente se quedó anclada a esas situaciones y ahora siguen viviendo contigo.

Las buenas noticias son que tú tienes la clave para cambiar esto, tú y ¡sólo tú puede escoger ser FELIZ, LIBRE y estar en PAZ!

 

SOLUCIÓN:

Primero lo Primero: No te desesperes, esto es un proceso que toma tiempo y es como ir vaciando un camión de sandías; no podrás tomar más que una, dos o tres a la vez, poco a poco hasta que no quede nada, además tendrás la fuerza y conocimientos suficientes para no permitir que tu camión se llene de nuevo.

Lo segundo que hay que hacer es identificar los principales problemas que vamos cargando. Tienes que saber qué es lo que te produce más dolor,  furia, tristeza, ira.

¿Ya lo identificaste? Bien, manos a la obra.

Recuerda el sentimiento NO ERES TÚ.  Es sólo un mecanismo de defensa que vamos formando.

 

Estas son dos técnicas para que empieces a desempolvar tus alitas y levantar el vuelo:

Diario de una Pasión:

1.- No, no me refiero a la película, sino a tu vida. Búscate una libreta y pluma y comienza a escribir la historia de tu vida. Toda, desde el recuerdo más antiguo que tengas, detente en cada detalle, cada evento, cada situación y escríbela.

2.- Cuando llegues a un momento doloroso, por insignificante que sea, para y realiza un ejercicio de perdón. Puedes utilizar la práctica de Ho’ponopono o el Método Sedona, o simplemente perdonar de corazón, aceptar ese sentimiento negativo, no luches contra él, agradécele y déjalo ir mientras respiras profundamente.

3.- En otra sección de tu libreta, que llamaremos: Sección de Sanación, ve anotando las creencias limitantes que tenías y después transfórmalas en afirmaciones positivas, por ejemplo:

 

Creencia limitante: “Siempre me he sentido solo o sola”

Afirmación: “Atraigo fácilmente a personas sanas y positivas que quieren estar cerca de mí”

4.- Transcribe la afirmación a otro papel, recórtalo, pégalo a tu espejo y repítelo en voz alta mirándote a los ojos cada día, varias veces al día. Las afirmaciones tienen que ser en primera persona, en tiempo presente y positivas.

5.- Una de las partes más interesantes del ejercicio, es detectar los patrones negativos que has ido teniendo en tu vida. Llegar a ese momento ¡A-ha! Donde te das cuenta de que llevas toda la vida ciclado con lo mismo.

6.- Entonces, vuelve a tu sección de sanación y escribe todos los patrones negativos, analízalos y estúdialos detenidamente. Escribe afirmaciones positivas y pégalas donde puedas verlas todos los días, viéndote a un espejo y repitiéndolas en voz alta.

Te recomiendo que hagas este ejercicio en algún retiro o espacio donde puedas estar a solas, sin distracciones, música, lectura, personas nada. Yo lo hice en un retiro de silencio en un lugar especial para este tipo de retiros y fue una experiencia increíble. Pero si no puedes hacerlo, NO IMPORTA, búscate un espacio del día tranquilo y hazlo, sólo hazlo.

Recuerda que además de perdonar a personas y/o situaciones, lo más importante es perdonarte a ti mismo en cada momento. Perdona el hecho de que no supiste cómo reaccionar en ese momento o que lo hiciste de una forma equivocada, fue lo mejor que pudiste hacer en ese momento.

 

Meditación:

Por último, te dejo con esta meditación de mi tocaya Gabby Bernstein de su libro “Add more ~ing to your life”

Siéntate con la espalda recta en un lugar tranquilo y relájate.

Respira profundamente por la nariz y exhala por la boca.

Permite a tu mente que se suavice y reconecta con tu cuerpo.

Identifica el área de tu cuerpo que guarda ese dolor.

Respira profundamente hacia ese dolor.

Permitete sentirlo mientras exhalas.

Mientras tu mente se relaja, permite a tus sentimientos que sean tú guía.

Suavemente pregúntate a ti mismo de dónde vienen estos sentimientos.

¿Hay alguna persona o una situación específica asociados a ellos?

Permite que los sentimientos guien a tu mente.

Mientras profundizas en tus sentimientos con cada respiración, identifica de dónde proviene tu dolor.

Abre tu corazón y mente y da la bienvenida a estos sentimientos.

Suavemente recuérdate que está completamente bien sentir.

Respira profundo y percibe el sentimiento.

Exhala y déjalo ir.

 

Puedes grabar esta meditación en tu celular y oírla o pedirle a alguien de tu confianza que te la lea mientras meditas.

Por último, recuerda que muchas veces la mala alimentación o falta de nutrientes contribuye a ocasionar depresión, irritabilidad o tristeza, pon atención a lo que comes y empieza a añadir mas vegetales a tus comidas.

Foto 1 / Foto 2

 

 

 

2 comments on “Libre, Ligero, Feliz”

  1. Hola gaby como estas? Me imagino q muy bien oye felicidades por tu pagina esta padrisisisma, apenas la descubri hoy me gustaria q me platicaras mas de lo q haces y del retiro q comentas q fuiste, espero y me puedas contactar pronto!!

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