Categoría: Reusa

Viajando con El Jugo de la Vida

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No hay excusas. Viajar no debe de ser sinónimo de comida rápida, sin sabor o baja en nutrientes.

Antiguamente cuando viajaba en autobús, me atenía a los refrigerios que la línea me daba. Un sándwich muy desagradable con pan refinado y jamón y queso llenos de conservadores y sabores artificiales. De tomar? Jugos muy azucarados y alguna galleta igualmente alta en glucosa, colorantes, etc.

Me quedaba siempre sintiéndome muy mal por haber comido algo tan desagradable y también me quedaba con hambre.

Pero la cosa ha cambiado. Ya no les doy a otros la responsabilidad de mi salud. Soy yo la que mejor me puede nutrir y la única responsable de que mi cuerpo se mantenga sano y contento.

A mediados de esta semana tuve que ir al D.F. En autobús, así que antes de partir, me asegure de llevarme un lunch súper rico y sano.

Me lleve una deliciosa, fresca y crujiente ensalada mixta.
La puse en un bote reciclado de yogurth, primero puse una cama de frijoles cocidos de la olla (sin caldo) luego la ensalada, que tenía lechuga, jitomate, aceitunas, pimiento morron y aguacate. Y me lleve a parte una bolsita de aderezo que tenía guardada para ponerle solo unas gotitas.

El trayecto duro 5 largas horas, pero con mi manzana y la ensalada con frijoles, me mantuve perfectamente, me sentí muy bien, satisfecha y orgullosa de lo mucho que me cuido.

Claro que ya cuando llegué a mi destino comí una buena cena.

Verdad que no esta complicado? Sólo necesite un poco de tiempo para preparar y listo!

Que te parece? Buena idea verdad?

Tu que haces para mantenerte sano en el camino? Viajes, trabajo, escuela, etc. Cuéntame en los comentarios.

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Abre tus ojitos a la realidad.

Hace unos días fuí a cenar a un restaurante y moría de sed, así que pedí agua. Mientras estaba muy entrada en la plática, el mesero se acercó y me la sirvió en una copa muy amablemente.

Cuando me di cuenta, me estaba sirviendo de una botellita de plástico, que me dejó a un lado de la copa que acababa de llenar. NooooOOOOOOoooooooo!!!! Grité para mis adentros, ¡no una botella! ¿Y por qué, dirás tu, tanto drama por una botella de agua?

Bueno, pues hace años que dejé de comprar botellas de agua. Cuando estaba en la universidad y con el afán de “tomar más agua” siempre compraba botellas de un litro, que rellenaba algunas veces, según yo, para no gastar tanta botella, hasta que finalmente las tiraba, eso sí, al contenedor de basura reciclable.

Pero con el tiempo, me he dado cuenta, que aún a pesar de tirarlas a ese contenedor, estoy produciendo basura, que seamos realistas, por lo menos en mi pueblo, no siempre terminan reciclándose. Me puse a pensar en cuántas botellas al año tomaba y cuánta basura producía y de verdad, si llegaba a juntar mis kilitos de basura.

¿Qué necesidad tengo de usar botellas desechables? Cuando por una pequeña inversión puedo comprar una botella de acero inoxidable o de algún material más amigable, que me dure muchos años más y rellenarla con agua del filtro o de garrafón retornable cuando menos.

Tomar esta decisión me requirió de varios factores:

  • Compromiso: Realmente dar mi palabra de que evitaré que la flojera me gane y cargaré con mi botella todo el tiempo, en vez de irme por el camino fácil y comprar una botella en cualquier tienda cuando me gane la sed. Además, si algún día se me olvida, tomaré responsabilidad de mi olvido y me aguantaré un poco la sed hasta que vuelva a mi casa por mi botella. No siempre es posible, pero lo intento un 99% del tiempo.
  • Responsabilidad: El hecho de pensar, que mi mundo, mi tierra, mi medio ambiente (y el de todos) es cienmilmillones de veces más importante que mi pereza u olvido por no traer mi propia botella, requiere de un grado de madurez y también compromiso conmigo, la sociedad y mi querida tierra, que tanto me da.
  • Estar: Vivir en el momento, comprometerme, ser responsable y no vivir de manera superficial, donde no me pregunto, que pasará con esa insignificante botella de agua que utilizo cada día, ¿a dónde va? ¿cuántos años tarda en degradarse? ¿qué impacto tiene en el ecosistema? Y esto aplica también para las botellas de coca cola, empaques de comida chatarra y las cajetillas y “bachiches” de cigarros, para los que fuman y estar cambiando de ipod o celular cada año.

Por eso digo yo, basta, basta, BASTA de ser irresponsables y vivir la vida a la ligera. Vive en el presente, se responsable, comprométete contigo mism@

¿QUE PUEDES COMENZAR A HACER?

  1. Comienza por pedir tu agua en vaso cuando vayas a los restaurantes
  2. Cómprate una botella muy chic, eco-amigable y carga con ella a todos lados.
  3. Si compras productos envasados o dentro de algún tipo de recipiente, busca comprarlos a granel, o en tamaño grande, para no ir comprando de “a botellitas” y producir más basura.
  4. O mejor aún, evita comprar productos que vengan envasados, en realidad no son tan saludables y no los necesitas.
  5. Subele tres rayitas a tu esfuerzo y llévate bolsas o canastas al super.

Y aquí hago una pausa, pecando de que este blog se haga un poco largo, me gustaría compartirte que esto de las bolsas lo aprendí cuando vivía en San Miguel de Allende.

Yo me sentía la más ecofriendlly porque llegaba al súper con mi bolsita envirosac muy cuca. Pero de pronto, mientras compraba las verduras e iba tomando mis bolsitas de plástico para tomar los limones, los ejotes, las mandarinas, etc. me encantaba andar de metichola (o sea donde no me llaman) viendo el carrito de los gringos, que tanto abundan por allá y vaya sorpresa me llevé cuando pude notar que ninguno agarraba bolsitas de plástico, todo lo tomaban con las manos y lo ponían en su canasta y así lo dejaban en la caja. Me sentí muy mal por todas las bolsitas de plástico que he tomado en mi vida y contribuido a hacer más y más basura, así que nunca más, ahora hago lo mismo. Sí, es un poco molesto cuando llegas a la caja, pero básicamente en un año me ahorro unas 200 bolsitas de plástico al año, ¡increíble!¿verdad? Más todas las bolsas grandes que te ponen en la caja, otras 200 mas, así que más o menos me ahorro unas 400 bolsas de plástico al año. ¿Te apuntas?

La última vez que fui al mar de vacaciones, la playa era un verdadero asco, había muchísima basura por todos lados, muy desagradable. No sólo era basura de gente que andaba por ahí, es basura que llega de otras partes. Me fui con mi prima a caminar y recoger lo que podíamos y cada una juntó dos bolsas grandes, no creas que hicimos mucha diferencia. Muy triste.

Mientras tanto, te dejo con este video muy interesante y realista sobre el daño que estamos haciendo a nuestras bellezas naturales mexicanas.

Por favor comparte este post y ayuda a que más gente despierte y comience a dar sus pasitos hacia una tierra más limpia.

PD. Existen en el mercado muchos filtros de agua de excelente calidad como los nikken o los ablandadores de agua para mejorar su sabor. Investiga!

Foto de Aquí

Mi huerto Orgánico

Acababa de comprar esta albahaca en el mercado orgánico. Ahora ya está más grande =)
Acababa de comprar esta albahaca en el mercado orgánico. Ahora ya está más grande =)

Ayer les compartí cuáles son mis objetivos para este año y uno de ello es tener mi propio huerto orgánico.

Sueño con salir a mi jardín y cortar verduras frescas, deliciosas y orgánicas, para luego guisarlas en mi cocina y nutrir bien a mi adorado cuerpo y al de mi familia.

¿Por que quiero hacer esto? Bueno, hay muchas causas:

  • Desde niña me encantaba la idea. Mi mamá nos dió a mi hermano Ale y a mi una jardinera para que plantaramos lo que quisiéramos. Yo planté chiles poblanos (mis favoritos hasta la fecha) y Ale frijoles. Cada día los regábamos y veíamos como crecían y comenzaban a dar frutos, hasta que pudimos cortarlos y comerlos. Fue una experiencia increíble.
  • La gran cantidad de pesticidas y herbicidas que les agregan a los vegetales son dañinos para nuestro oganismo. Básicamente porque afectan el delicado balance de las hormonas en el cuerpo y como yo he tenido muchos problemas hormonales, quiero cuidarme y prevenir problemas a futuro.
  • Es un hobbie muy agradable que me relaja y le agrega felicidad a mi vida. Además, el placer que me da salir al jardín, cortar mis propias verduras y luego comerlas es indescriptible, te invito a experimentar con esto.

Aunque todavía no doy el gran paso, ya he comenzado con algunas cositas. Ya tengo dos variedades de Albahaca, Y una maceta con apio, betabel y brócoli.

Apio, Betabel y Brócoli.
Apio, Betabel y Brócoli.
Apio
Apio Ogánico

Tengo semillas para comenzar, pero estoy esperando a que no haga tanto frío para sembrarlas y mientras, me voy documentando y aprendiendo sobre sembrar y cuidar un jardín comestible.

¿Te gusta la idea? ¿Suena bien verdad?

Si no tienes jardín esto no es un obstáculo, porque puedes sembrar tus productos en cualquier tipo de contenedor, maceta o recipiente y ponerlo en un lugar donde le dé el sol y el aire.  ¿A poco no has visto las famosas latas de chiles como macetas?

¿Quieres saber un truco increíble para sembrar, si es que no tienes semillas?

  1. Compra verduras que frescas que vengan todavía unidas por su tronco.
  2. Haz un corte limpio a unos 3 ó 4 cms. arriba de la unión.
  3. Coloca el “corazón” en un recipiente con agua purificada.
  4. Espera unos días y verás como comienzan a salirle nuevas hojas.
  5. Cuando las hojas tengan unos 5 ó 6 cms. Plánta tu vegetal en una maceta con tierra y composta.
  6. Voilá!! Ya tienes una planta de apios, que no tendrás que cortar, porque puedes ir sólo cortando las ramitas de apio que necesites. (o lechuga, espinaca, etc.)
  7. Así es como yo sembré todito lo que ves en la maceta. Increíble ¿verdad?