Mes: Septiembre 2013

Kale con Aderezo al Cilantro y Limón

Ensalada Kale con Aderezo de cilantro

Todo el mundo habla del Kale en internet, pero mas que moda, yo me declaro una enamorada de el. Me encanta su sabor, pero sobre todo, me encanta todas las propiedades nutrimentales que tiene, ácido fólico y muuuucho calcio!! yeah!

Esta receta es de lo más fácil, en 10 minutos la tienes lista y sabe a gloria! La hice especialmente para una cena con mis amigas Health Coaches y sus maridos y se la terminaron toda, les gustó mucho!

INGREDIENTES:

  • 4 ó 5 hojas de Kale (cualquiera variedad sirve)
  • 1 manzana pequeña
  • 1 limón verde
  • 3/4 taza de hojas de cilantro empacaditas
  • 1 Cda. de Miel de Abeja
  • 3/4 tz. De aceite, mitad de Oliva y mitad de Coco.
  • 1 ajo pequeño.
  • Sal y Pimienta.

PROCEDIMIENTO:

Para la ensalada;

  1. Lava y desinfecta bien el kale, la manzana y el cilantro. Asegúrate de que queden bien sequecitos.
  2. Quítale al kale la varita de enmedio y deja sólo las hojas. Puedes ayudarte de un cuchillo o con la mano.
  3. Parte en trozos pequeños las hojas de kale.
  4. Pica en cubitos delgados la manazana.
  5. Pon la manzana y el kale en un recipiente hondo.

Para el aderezo;

  1. Pon el cilantro, aceites, limón, ajo y miel en la licuadora.
  2. Muele todo muy bien hasta que tome una consistencia cremosa.
  3. Rectifica el punto de sal y pimienta.
  4. Sírvelo sobre la ensalada y mezcla bien.

Listo!! A disfrutar una ensalada diferente y deliciosa!

Esta receta me la pasó mi amiga Lety, de este blog

Foto mia

El amor existe y anda por ahí esperándote…

Nosotros

Hola querida Jugosita y Jugosito!

El siguiente post es un poco largo, muy profundo y directamente desde mi corazón. Así que prepárate un delicioso y humeante te herbal y tómate tu tiempo. Porque pretendo que después de leer esto, tengas la certeza de que “El amor existe y anda por ahí esperándote”

Desde que tengo memoria, uno de mis más grandes anhelos era encontrar a mi “príncipe azul”.

Tengo la fortuna de tener unos papás que se quieren mucho y que han vivido una historia de amor hermosa en los últimos 40 años, por lo tanto, mi deseo de encontrar el amor era todavía más profundo y realista.

Después de algunas relaciones fallidas, terminé teniendo mucho miedo a mi siguiente relación. Era un miedo aterrador y muy oculto dentro de mi: -¿Qué tal si me vuelvo a equivocar?- Ya no tengo 20 años para seguir jugando a los novios y experimentando. -¿Que tal si sólo pierdo el tiempo?¿Que tal que no hay nadie para mi?¿Y si no soy suficientemente buena para el “Gran hombre de mi vida”????

Esto es sólo un pequeño ejemplo de el huracán de ideas negativas que circulaban por mi linda cabecita. A veces podía controlarlas, otras veces ellas me controlaban a mi y lo peor, cada vez me volvía más insegura de mi misma y me sentía que no merecía estar con una persona maravillosa.

Siguió pasando el tiempo, regresé a México después de casi cinco años en el extranjero. Y pensé, bueno, ya estoy aquí, en mi tierra y lista para una nueva etapa de mi vida. Y por dentro, haciéndome todo el tiempo la misma pregunta: -¿Dónde estas?¿Por qué no te encuentro?.

Pasó un año completito, UN AÑO!! Y no conocía a nadie. Y no estamos hablando de que no me gustaran los hombres que conocía, sino que simplemente no se me presentaba nadie soltero, disponible. Todos los hombres que conocía, estaban casados, con pareja, muy jóvenes, muy grandes o no les gustaban las mujeres.

Y comencé a pensar en eso. Vivo en un pueblo donde todos los hombres son así; casados, apartados, jóvenes, mayores o gays. Hasta que un día, Gaby, mi prima, me contó que ella tuvo esa misma experiencia y que su terapeuta le había sugerido, que si pensaba de esa forma, lo único que iba a atraer eran ese tipo de hombres. Santo cristo bendito!! Es verdad!! Si en eso de la ley de la atracción yo soy experta y me funciona muy requete-bien!

Así que me dí a la tarea de cambiar mis pensamientos y comencé a pensar lo contrario, que existían hombres interesantes y disponibles.

Después, empecé a trabajar en otra estrategia que ya había escuchado muchas veces: Hacer una lista de cómo quería que fuera el hombre que quería atraer. La hice y me ayudó a esclarecer qué era lo que buscaba en un hombre, que quería y que NO quería. Con esto en mente, pude tener una idea super clara de lo que quería atraer a mi vida.

Después, surfeando por internet, encontré un curso on-line gratuito, donde grandes gurús y expertos del mundo, daban tips, consejos y puntos de vista sobre cómo atraer a tu alma gemela. El curso me encantó y me ayudó a abrir los ojos a muchos aspectos y a conocer errores que estaba cometiendo.

¿Qué tipo de errores cometía? Bueno, así como soy super extrovertida, platicadora y alegre, en materia de hombres me convertía en una estatua, llena de inseguridades, pena, timidez, etc, etc.. Por lo tanto, era super cerrada y por nada del mundo permitía que me organizaran citas a ciegas o presentaciones. Me sentía muy mal con estas situaciones, como urgida o forzada.

Así que decidí trabajar en eso y abrirme a la oportunidad. Empecé a comentarle a mis amigas y conocidos que estaba abierta a conocer a más gente y que si conocían a alguien me lo presentaran.

Y la energía comenzó a moverse…

En poco tiempo, comencé a conocer gente y a tener citas. Algunas organizadas por conocidos, otras más espontáneas.

Y claro, tuve citas horrorosas, jajajaja, pero las vi como parte de mi aprendizaje y conocimiento de mi misma. Me ayudaron a saber mejor lo que no quería.

Al empezar a conocer más gente, comencé a suavizarme y a ser menos dura con mis juicios. Empecé a conocer gente muy interesante, a divertirme y a confiar mucho más en mi misma.

Después, comencé a descubrir que con el tiempo y para mi propia protección, de alguna forma, había cerrado mi corazón. De esta forma, nada ni nadie podría lastimarme. Y funcionó, no sufrí por “des-amores” o fracasos. Pero tampoco podía entregar mi corazón, amar y ser amada.

Así que gracias a mi colega y amiga Gina, empecé a hacer ejercicios para abrir mi corazón. Visualizando cómo éste se abría e irradiaba toda su luz, todo su esplendor e iluminaba todo mi ser.

Y aunque seguía deseando con toda mi alma encontrar el amor. Estaba cansada, fastidiada y harta de tanta cosa, tanto trabajo, tanto esfuerzo. Y decidí parar de preocuparme. Comencé a disfrutar de mi vida y a confiar en eso que te dice toooodo el mundo (y que seamos sinceros, tanto nos choca) “El amor va a llegar cuando menos te lo esperas“…

Ash, Ash, ASH!!! pero bueno, era un cambio de estrategia y decidí aplicarla: Confiar, relajarme y saber que el Universo sabía ya todo lo que yo deseaba y necesitaba.

CONFIAR

Fue bastante fácil. Así como cuando flotas “de muertito” en el mar y sientes como la corriente suave te hace bailar con el agua mientras el sol calienta tu cara. Simplemente me dejé llevar y empecé a enfocar mi mente en otras cosas.

No te voy a mentir, a veces mi mente me traicionaba e intentaba controlarme. Pero entonces, sacaba técnicas de la caja de herramientas emocionales que he ido formando a lo largo de mi vida y las aplicaba. Enfocándome, centrándome, respirando y confiando.

Hasta que un día…

Anita, una muy buena amiga me contó que había estado con los amigos de su novio, donde había un par que estaban solteros y les habló de mi. Entonces, al decir mi nombre uno de ellos reaccionó. Él me conocía de cuando estábamos en la escuela, me recordaba como alguien muy guapa =)  y le pidió que por favor me llevara a la próxima reunión.

Fui a la reunión con toda la buena actitud, abierta y confiada en que si no me gustaba, por lo menos iba a tener una tarde divertida y a gustito.

Y entonces sucedió.

Lo primero que me gustó fue toda la atención que me dedicó. Que aunque habíamos ido a ver las finales de basket ball del que él es super fan. En ningún momento el partido me ganó protagonismo. El estaba ahí, haciéndome preguntas, tratando de conocerme más y llevando una conversación muy interesante.

Salimos un par de veces y ya para ese entonces ya me había cautivado.

El único problema, es que no vivía aquí, vivía en Suecia. Que!!??? Así o más lejos??

Jugaba basket ball en un equipo de allá donde vivía la mayor parte del año y el resto venía a León. Me sentía super mal; tanto tiempo de búsqueda para esto? Pero de cualquier forma decidimos seguir conociéndonos durante el mes que le quedaba aquí.

Hace dos semanas me dijo:

-Ya decidí que me quedo-

Me quedé en shock.

Que increíble!!! En serio? Ya lo pensaste bien? Estas seguro???

Vaya decisión tan genial había tomado, por mí! por nosotros!!

Así que ya no hay prisas, presiones ni nada. Podemos vernos y disfrutar de nuestra compañía tranquilamente.

Cada día me sorprende más y voy conociendo todos sus matices. Si pudiera explicar en una forma clara como me siento sería asi:

Es como si yo fuera un rompecabezas, llena de piezas que con el tiempo he ido formando, preparando, alimentando y desarrollando. Y Él, es esa pieza que faltaba, donde tiene esas partes que complementan lo que me hace falta y donde yo puedo hacer lo mismo por el.

Además de lo mucho que el me gusta, por dentro y por fuera, también me encanta su familia, tan similiar en valores y costumbres y forma de ser como la mía.

Y me gusta como soy yo, ahora que estamos juntos. Incluso toda la gente me dice que me ve feliz y que me veo radiante. Yo no lo noto, pero parece ser que el amor y la felicidad, se destila.

Me siento muy agradecida por esta nueva etapa de mi vida. Sé que me esperan todavía muchas nuevas aventuras al lado de el. Esto no ha hecho más que empezar.

Querida jugosita, querido jugosito, si has estado en una situación como la mía, no desesperes, el amor existe y anda por ahí, esperándote. Confía en ti misma(o), confía en Dios y en el universo, ellos están cubriéndote la espalda y saben exactamente lo que necesitas.

Te amo flaquito. Gracias por quedarte.